
Jarrones
No, no os quiero hablar de la primera película de Woody Allen, sino del problema que tienen encima los trabajadores de Venturo XXI, empresa abanderada del desarrollo tecnológico y de empleo en la cuenca del Nalón. Lo que parecía una brillante idea y un negocio prometedor se ha convertido en un rosario de luchas entre políticos, mala gestión y, lo peor de todo, trabajadores que se quedan sin empleo. Para hacernos una composición de lugar, estos son los datos (extraído de http://venturo-con-futuro.blogspot.com):
En Badajoz, el 22 de febrero de 2005, los hermanos José Antonio y Manuel Coronado Piñana constituyen la sociedad Venturo XXI, S.A., con un capital inicial de 60.102 €.
El 22 de agosto de 2005, se amplía el capital social por valor de 2.535.898€:
-51% RTK Topografía, S.A. (Inversión privada)
-21% Sadim Inversiones, S.A. (Inversión pública)
-21% Sociedad Regional de Promoción del Principado de Asturias, S.A. (SRP).(Inversión pública)
-7% Sociedad para el Desarrollo de las Comarcas Mineras, S.A. (SODECO).(Inversión pública)El 23 de enero de 2006, la Sociedad recibió una subvención de 1.637.777,20€ del Instituto para la Reestructuración de la Minería del Carbón y Desarrollo Alternativo de las Comarcas Mineras, a cambio de:
-mantenerse 5 años
-autofinanciarse en al menos un 25%
-generar y mantener 73 puestos de trabajoEl 31 de diciembre de 2008 la Sociedad registra una reducción de capital por importe de 1.401.840€.
El 13 de enero de 2009 se presenta ante la Dirección General de Trabajo un ERE temporal de 6 meses por causas organizativas y productivas. La empresa y el comité llegan a un acuerdo para regular a 33 trabajadores por un periodo máximo de 4 meses y un complemento de la empresa de 100€.
El 12 de enero de 2010 la sociedad acuerda una nueva reducción de capital por importe 1.090.320€, quedando la empresa con un capital resultante suscrito de sólo 103.840€.
El 7 de Abril de 2010, Venturo XXI entra en concurso de acreedores por la solicitud presentada desde el consejo de administración ante el Juzgado de lo Mercantil nº2 de Oviedo el 8 de Marzo de 2010.
Todo tiene una pinta horrorosa para los trabajadores: los empresarios que no han cumplido sus compromisos, no dudéis de que habrán sacado su bonita tajada, los inversores públicos mirando para otro lado, los políticos jugando al y tú más. Quizá habría que plantearse no dar más subvenciones a ninguna empresa. Total, luego no cumplen los compromisos. Si las entidades públicas diesen más créditos baratos en lugar de entregar el dinero sin más, probablemente se reactivaría la economía con empresas que jueguen limpio: no les queda más remedio que competir.
Ahora, los de siempre, los currantes, quedan en bragas, con el culo al aire. Muchos ánimos desde aquí.
