
En Cudillero
Ayer estuvimos tocando cuatro canciones en el Polideportivo Juan Carlos Beiro para recaudar fondos para Haití. Los músicos que estábamos ronroneando por los vestuarios estábamos un poco tristes: no había la gente que se esperaba. ¿Sería el precio de 12€ que desanimó al personal? ¿Falta de solidaridad? No lo sabemos. La organización fue impecable. Los grupos cumplieron con los horarios. La iluminación, el escenario, y el sonido fueron excelentes. Ambulancias, Policías Municipales, Protección Civil: todo perfecto. El parqué de la pista estaba cubierto con unas planchas negras para evitar desperfectos. No llegué a valorar la acústica del reciento porque tampoco estaba sonando a demasiado volumen. Quizá los técnicos valoraron no subirlo demasiado para no tener mucha “bola” que suele crecer en los sitios cerrados y no preparados para conciertos. El trabajo de producción y organización del evento no pudo ser mejor, pero falló lo más importante: el público. Seguramente, para la próxima ocasión el Ayuntamiento no movilizará tantos recursos y se hará en el teatro de la Felguera. Una pena.
