a feria del libro de Marbella se situó este año en La Alameda, un parque frondoso que culmina la Avenida del Mar. Está muy bien dar un paseo por la playa, subir por la Avenida del Mar y disfrutar de las esculturas de Dalí adquiridas durante la época Gil y Gil, donde se nos decía a todos los españoles que allí ataban los perros con longaniza a una obra de arte. Hay bastantes puestos de librerías en la feria e incluso la FNAC tiene el suyo, así que hay variedad donde elegir. No sé si os pasa a vosotros que lo de meterse con los clásicos siempre echa un poco para atrás, pero si te ofrecen El viejo y el mar por tres éuros, observas que la letra es grande y no tiene muchas páginas, te ciñes el cinturón y entras a pecho descubierto.
Historia breve y dura, de superación personal y lucha contra la naturaleza. En ciertos momentos me recuerda a la peli Náufrago protagonizada por Tom Hawnks, pero sólo en el aspecto de la soledad, de la-persona-contra-el-resto-del-mundo y que no somos más que una pequeña barca en el océano.

