e gusta como escribe Juan Marsé pero reconozco que no es fácil de leer. En Si te dicen que caí el mísmo lo declara en el prólogo. Los personajes van emergiendo a través de las páginas esbozando sensaciones, pensamientos y situaciones en la España de la posguerra, en una Barcelona aún con muchas heridas abiertas. Si te dicen que caí no es una historia lineal en la que los acontecimientos se suceden en el tiempo y la atención de Marsé no se fija en un único personaje protagonista. No es como Últimas tardes con Teresa donde el Pijoaparte nos lleva de la mano. Hay un centro alrededor del que gira toda la historia, pero tienes que dejarse seducir por todos los actores, con su personal estilo de comunicación, para llegar a disfrutar de la novela.

